Se estaba duchando cuando vio esto salir del desagüe: su reacción lo dice todo

23 diciembre, 2025

¿Alguna vez imaginaste que tu mayor susto en la ducha no sería quedarte sin agua caliente, sino compartirla con un visitante escamoso y resbaladizo? Eso mismo le ocurrió a Deborah en su nuevo hogar de Saint-Paul-le-Gaultier. Lo que empezó como una tranquila noche terminó convirtiéndose en una historia digna de contar… si es que logras reponerte del susto.

Un baño relajante… hasta que algo se mueve en los pies

Después de una larga jornada, Deborah cruzó el umbral de su recién adquirida casa en Saint-Paul-le-Gaultier, en la frontera entre Orne y Mayenne. Sin perder tiempo, decidió irse derecho a la ducha. ¿El objetivo? Relajarse bajo el agua caliente y olvidar el estrés del día. Pero el destino tenía preparado otro plan, quizá un poco más… reptiliano.

Sumida en el placer del agua, Deborah empezó a notar una extraña sensación en sus pies. No era ni jabón ni una esponja caída: de las tuberías emergía un visitante inesperado. ¡Un serpiente! Ni corta ni perezosa, y probablemente batiendo récord de reacción, al sentir la fría escama en su piel, Deborah soltó un grito monumental y salió corriendo de la ducha, dejando a su acompañante escurridizo atrás.

La reacción: lágrimas, pánico y sangre fría

Al percibir el grito de su compañera, la pareja de Deborah se apresuró a la sala de baño. Allí encontró a Deborah en estado de shock y envuelta en lágrimas. Dentro de la ducha, como si se tratara de una escena de película de suspense, se encontraba un serpiente de color oscuro, de más de un metro de largo, enrollada sobre sí misma.

Mientras Deborah confesaba estar totalmente paralizada por el miedo, su pareja mantenía la calma. Un equipo curioso: ella, histérica; él, el estratega.

  • Ella huye y llora.
  • Él mantiene la cabeza fría.

Identificación: ¿Víbora venenosa o invitado inocente?

Después del susto, la pareja se puso manos a la obra y, apoyándose en la tecnología, buscó identificar al misterioso reptil. Gracias a una aplicación que permite reconocer serpientes mediante fotos, descubrieron que el temido visitante era una culebra de Esculapio. ¿Buena noticia? Totalmente inofensiva. Así que pudieron respirar tranquilos (al menos, un poco).

Deborah explicaba: “No queríamos molestar a los bomberos si no era necesario”. Así, con un poco de ingenio y mucha valentía, su pareja utilizó un palo y una caja para capturar a la culebra y liberarla en un campo cercano, a unos cientos de metros de la casa. Recién cuando la serpiente desapareció entre la hierba, Deborah pudo dejar de llorar.

Un fenómeno poco común… y un consejo para no repetirlo

Este tipo de sustos no es común, según los bomberos. El teniente coronel Foltzer, responsable de comunicación del centro de incendio y rescate de Orne, aseguró: “No tenemos registro en la memoria reciente de intervenciones por una serpiente que subiera por las tuberías”. Una situación, sin duda, excepcional.

Para despejar dudas, también se consultó a François Radigue, miembro de la asociación Fauna y Flora de Orne. El experto confirmó que se trataba efectivamente de una culebra de Esculapio, conocida por estar presente tanto en Orne como en Sarthe y que puede crecer hasta 1,60 metros. No es raro, según él, que estos ofidios se pasen de curiosos e intenten colarse en viviendas cercanas a su hábitat.

Pero, ¿cómo rayos llegó el reptil hasta la ducha? Aquí viene la explicación técnica: según los especialistas, la presencia de la culebra en el baño revela un defecto de estanqueidad en el sistema de saneamiento exterior de la casa, probablemente a la altura de un pozo de recogida. De hecho, en la vivienda de Deborah ya hay previstas obras de renovación en la fosa séptica, lo que debería impedir un reencuentro con el travieso reptil.

  • ¡Chequea la estanqueidad si no quieres sorpresas bajo la ducha!

Conclusión: Si alguna vez tienes la suerte (o desgracia) de recibir un visitante escamoso en la ducha, respira hondo. A veces, hasta las historias de terror terminan con una anécdota y una mejor instalación de tuberías. Y recuerda, la próxima vez que sientas algo en los pies… ¡mira dos veces antes de salir corriendo!

Mateo Ríos

Mateo Ríos

Me llamo Mateo Ríos y soy redactor en Santa Fe Canal, apasionado por el cine independiente y las series que rompen esquemas. Estudié Comunicación Social en la UNL y desde entonces no he parado de contar historias. Creo que una buena crítica puede hacerte ver una película con otros ojos.

Dejá un comentario