¿Por qué este pez gigante hallado en la playa desconcierta a los científicos?

24 diciembre, 2025

Imagina caminar tranquilamente por la playa y tropezar de repente con un pez gigante, redondo y brillante como un disco de vinilo olvidado por un DJ marino. Así comenzó, para sorpresa de la comunidad científica y de muchos curiosos, la historia del enorme lampris real hallado en la localidad estadounidense de Seaside. Pero, ¿por qué este hallazgo provoca tantos quebraderos de cabeza entre los especialistas? ¡Sumerjámonos en este enigma refrescante!

Un visitante inesperado y colosal en la costa de Oregón

El miércoles 14 de julio de 2021, un suceso singular sacudió la quietud de Seaside, una pequeña ciudad del noroeste de Estados Unidos: en su orilla apareció un pez de cuerpo redondo, cubierto de escamas rojas, naranjas y grises, con unos nada despreciables 45 kilos de peso. El protagonista era un lampris real, también conocido como lampris luna u opah. Así, la playa se convirtió de pronto en el mejor escenario para un espectáculo marino inesperado, digno de una transmisión en vivo (o casi).

La noticia llegó rápidamente al acuario local, donde los especialistas quedaron perplejos, tal como publicó el diario estadounidense The Washington Post el domingo 18 de julio de 2021. ¿Por qué tanto asombro? Muy simple: este pez suele nadar en aguas mucho más templadas que las frías corrientes asociadas al estado de Oregón, donde se encuentra Seaside.

¿Quién es el lampris real y dónde suele dar vueltas?

El lampris real responde al elegante nombre científico de Lampris guttatus. Según el Instituto Francés de Investigación para la Explotación del Mar (Ifremer), es un animal “habitual de mares tropicales y templados cálidos”. De hecho, últimamente es cada vez más frecuente descubrirlo en el Mediterráneo occidental.

En Francia, este pez singular se cruza tanto en aguas de la metrópolis como en zonas tan exóticas como Mayotte, la Polinesia Francesa o la isla de Reunión, según el Museo Nacional de Historia Natural de París. Pero su recorrido no se detiene en Europa: en Estados Unidos, suele rondar las costas orientales y territorios del Pacífico como Hawái, tal como indica la Agencia Nacional de Observación Oceánica y Atmosférica (NOAA).

Lo curioso es que, en Oregón, no es un visitante frecuente. De hecho, ya se había pescado un opah allí en 2009, según relató en su momento el diario The Oregonian. Sin embargo, como subraya Heidi Dewar, bióloga de la NOAA, su presencia en estas aguas sigue siendo toda una rareza.

El desconcierto científico: ¿por qué apareció aquí?

Cuando el ejemplar se halló en la playa de Seaside, se encontraba en “buen estado de conservación”, lo que indica, según Tiffany Boothe, responsable del acuario local, que “murió cerca de la costa”. Pero, ¿qué pudo llevarlo hasta allí?

  • Los especialistas no tienen una explicación clara sobre este desplazamiento inesperado.
  • Aunque, entre hipótesis, se baraja que el calentamiento climático podría estar facilitando la llegada de especies tropicales a regiones más frías.

Aún más intrigante resulta para los científicos el hecho de que “muy pocas investigaciones se han llevado a cabo sobre la ecología o la biología básica del opah”, según explica Boothe. La NOAA subraya además que no existen estimaciones fiables sobre la población mundial de estos peces, añadiendo todavía más misterio a su naturaleza y costumbres.

Un pez pionero y futuro material escolar

En 2015, varios científicos estadounidenses publicaron una investigación en la revista Science basada en especímenes de la costa californiana. Su descubrimiento dejó boquiabiertos a los expertos: el lampris luna es un pez de sangre caliente, ¡el primero de su tipo identificado en el mundo de la ictiología!

Normalmente, la temperatura corporal de los peces es igual a la del agua en la que nadan. Sin embargo, este extravagante nadador ostenta una temperatura media 5 ºC superior a la de su entorno. Sin ir más lejos, el pez hallado en Seaside será congelado para su mejor conservación y, si todo sale según lo planeado, podría acabar siendo diseccionado por escolares locales con fines científicos al inicio del curso escolar, según anunció el acuario de Seaside en Facebook. Tal vez no sea el destino más glamuroso para un habitante del trópico, pero seguro que inspirará muchas vocaciones científicas.

En resumen, la aparición del lampris real en Seaside es un auténtico rompecabezas para los biólogos, que demuestra cuánto queda por explorar y comprender en nuestros océanos. Si alguna vez te topas con un pez gigante y colorido en tus paseos marítimos, tal vez estés a punto de escribir el próximo capítulo de la ciencia marina… o, al menos, de protagonizar una historia inolvidable en la playa.

Mateo Ríos

Mateo Ríos

Me llamo Mateo Ríos y soy redactor en Santa Fe Canal, apasionado por el cine independiente y las series que rompen esquemas. Estudié Comunicación Social en la UNL y desde entonces no he parado de contar historias. Creo que una buena crítica puede hacerte ver una película con otros ojos.

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