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Nuevo estudio: este alimento típico de la merienda que toman millones de argentinos eleva la glucemia mucho más rápido de lo esperado

3 junio, 2026

Millones de personas en Argentina acompañan el mate de la tarde con algo crujiente y “liviano”. La escena es familiar: paquete abierto, charla breve y varias piezas que se comen casi sin pensarlo. Un nuevo estudio local encendió una luz amarilla sobre un protagonista habitual de esa rutina: las galletitas de agua.

El hallazgo sorprendió incluso a consumidores que se creen “cuidados”. El análisis mostró que este snack clásico, a base de harina blanca y con muy poca fibra, hace que la glucemia suba de forma más rápida de lo que muchos anticipaban. “El problema no es el gusto dulce, sino el almidón refinado”, señaló uno de los autores, en off, para evitar titulares alarmistas.

El hallazgo: las galletitas de agua bajo la lupa

El trabajo observó que, consumidas solas y en porciones corrientes, las galletitas de agua disparan un pico glucémico temprano. La razón es doble: harina muy refinada —con almidón fácilmente disponible— y matriz seca, que se desintegra rápido en la boca. Esa combinación acelera la digestión del almidón a glucosa, elevando la glucemia en cuestión de minutos.

Aunque no “sepan” muy dulces, su índice glucémico puede ser alto, comparable al de otros panificados de harina blanca. “Lo que engaña es el perfil sensorial: poco azúcar visible, poca grasa, textura ‘ligera’. Pero metabólicamente es otra historia”, explicaron los investigadores.

Por qué sube tan rápido

La velocidad no se debe solo al tipo de harina, sino a la estructura. El horneado seco deja el almidón más accesible a las enzimas; la masticación breve y el poco volumen de fibra hacen que el bolo llegue antes al intestino. Si se comen entre sorbos de mate —que no aporta macronutrientes moduladores— la curva de glucosa trepa con menos freno.

Además, se consumen en “porciones invisibles”: dos, tres… seis. La suma de pequeñas unidades es un clásico de la ingesta subestimada. En minutos se acumulan carbohidratos de rápida disponibilidad, con baja carga de proteína y grasa, el combo perfecto para un pico más pronunciado.

¿Qué significa para la merienda?

No se trata de demonizar ni de prohibir, sino de contextualizar. “Podemos seguir comiéndolas, pero con mejor estrategia”, propone una nutricionista consultada. La clave es bajar la velocidad de absorción con fibra, proteína o grasa de calidad, y reducir la cantidad “automática”.

  • Opciones para bajar el pico: combinar con queso fresco, yogur natural, palta en tostada integral, puñado de frutos secos o fruta entera con cáscara bien lavada.

Tabla comparativa: velocidad relativa de impacto glucémico

Valores aproximados y orientativos por porción usual, con énfasis en patrón de respuesta “más lenta” a “más rápida”.

Alimento típico de merienda Fibra Proteína/Grasa IG estimado Velocidad de alza
Galletitas de agua muy baja muy baja alto rápida
Medialuna baja moderada grasa medio–alto media–rápida
Pan blanco con mermelada muy baja baja alto rápida
Yogur natural sin azúcar n/a moderada bajo lenta
Fruta entera (manzana/pera) moderada baja bajo–medio lenta–media
Pan integral + queso moderada moderada medio media

Nota: el IG (índice glucémico) describe la rapidez; la carga glucémica depende también de la porción. Por eso, dos unidades pueden parecer “poco”, pero seis cambian la historia.

Qué dicen los especialistas

“Lo ‘light’ no siempre es metabólicamente amable”, resume un clínico con foco en diabetes. “El cerebro asocia crocante con liviano; el páncreas, no tanto”. Otro aporte: “No es cuestión de culpas, sino de contexto. Si vas a elegir galletitas, acompáñalas con algo que frene la curva y evita comerlas sin atención”.

Ambos coinciden en un punto clave: “La gente responde de forma variable. Un sensor continuo de glucosa —si está disponible— o, en su defecto, observar señales corporales tras la merienda, ayuda a personalizar”.

Cómo comer galletitas de agua sin sobresaltos

  • Sumá una fuente de proteína: queso, yogur, huevo duro. La proteína retrasa el vaciamiento gástrico.
  • Agregá fibra: una fruta entera o una tostada integral en reemplazo de parte de las galletitas.
  • Preferí porciones visibles: serví lo que vas a comer y cerrá el paquete. La mente agradece el límite claro.
  • Masticá y pausá: comer más lento atenúa la respuesta y mejora la saciedad.
  • Si hay mermelada, que sea poca y con fruta real; compénsalo con grasa saludable (p. ej., un poco de manteca de maní).

Más allá de la etiqueta “salada”

Que no sean dulces no las vuelve inocuas. El almidón refinado es “azúcar” rápido una vez digerido. Si tu merienda es, casi siempre, galletitas de agua, probá alternar tres veces por semana con combos de fruta + lácteo o pan integral + proteína. Pequeños cambios, repetidos, mueven la aguja de tu energía y tu salud metabólica.

Si vivís con diabetes o prediabetes, consultá con tu equipo de salud para ajustar porciones y combinaciones. El estudio no busca asustar, sino ofrecer datos para decidir mejor. Porque lo que parece “liviano” puede ser, en el torrente sanguíneo, más veloz de lo pensado. Y, con un par de ajustes inteligentes, esa merienda tan nuestra puede seguir siendo placentera y mucho más amable.

Mateo Ríos

Mateo Ríos

Me llamo Mateo Ríos y soy redactor en Santa Fe Canal, apasionado por el cine independiente y las series que rompen esquemas. Estudié Comunicación Social en la UNL y desde entonces no he parado de contar historias. Creo que una buena crítica puede hacerte ver una película con otros ojos.

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