Así logran los expertos que cualquier gato acuda cuando lo llaman

15 febrero, 2026

¿Cuántas veces has llamado a tu gato solo para ver cómo te ignora, muy ocupado siendo el rey o la reina del sofá? No eres el único. Pero, según una investigación reciente, puede que la culpa no sea toda tuya… ¡y sí, hay esperanza para los cat lovers!

El misterio de captar la atención felina

Los gatos siempre han sido ese enigma peludo que parece desafiar las leyes de la lógica: cariñosos y ariscos en cuestión de segundos. Hartos de la indiferencia felina (y quizás también porque necesitaban respuestas para sus propios mininos), un equipo de científicos franceses decidió abordar el eterno dilema: ¿cómo lograr que un gato desconocido te preste atención?

La Universidad de París-Nanterre, liderada por la experta en la interacción humano-gato Charlotte de Mouzon, se lanzó a investigar el asunto en un cat café. Un escenario ideal para ver y analizar cómo distintos gatos reaccionaban ante diferentes formas de contacto humano, en pleno paraíso cafetero y gatuno.

Probando métodos: no todo es “minino, ven aquí”

En este café de gatos, los investigadores pusieron a prueba varias estrategias. El método tradicional de llamarlos solo con la voz, ese clásico “Aquí, gatito, gatito”, resultó no ser tan efectivo como todos imaginaban. Pero, ojo: aquí viene el primer giro interesante de la historia.

  • Los gatos responden más rápido y de mejor manera cuando los llamamientos vocales se combinan con señales visuales o gestos con las manos. No basta solo con hablarles; hay que intentarlo también con las manos, como si se tratara de un mago llamando a su aprendiz peludo.
  • Resulta que los gatos son mucho más receptivos a los movimientos que a las palabras. Así que, la próxima vez que quieras que tu minino deje de ignorarte, no te limites a hablarle, ¡hazle señales!

Esto desafía la creencia popular (respaldada por millones de dueños frustrados en todo el mundo) de que basta con decir “Aquí, minino”, “minou, minou” (a la francesa) o la versión local de cada país.

Encuentros culturales y sonidos felinos

La investigación también exploró la vertiente cultural del asunto. En Francia, por ejemplo, hay un sonido propio para llamar a los gatos: el célebre “pff pff”. Es tan común como el “pspsps” en otros países, y los expertos querían saber si una técnica era superior a la otra.

  • El resultado apunta a que cada país tiene sus formas, y estos métodos varían en eficacia e historia. Los expertos sugieren que habría que investigar más a fondo cómo influyen las culturas en nuestra comunicación con los gatos.

El tipo de sonido y los gestos pueden ser clave según el contexto regional. El debate “pff pff” vs. “pspsps” queda abierto, pero lo importante es que la cultura juega un papel fundamental en la relación humano-gato.

¿Qué pasa si los ignoramos por completo?

Aquí llega una revelación tan inesperada como notar tu gato metido en la lavadora: si ignoras completamente al felino, malo. Los investigadores vieron que, cuando nadie les prestaba atención ni les dirigía una mirada, los gatos mostraban signos claros de estrés. ¿Cómo lo supieron? Por el aumento de movimientos de la cola, esa clásica señal de incomodidad en el universo gatuno.

Los expertos creen que esto se debe a la confusión del gato ante una persona que está ahí, pero no le dice nada ni le presta atención. Así, la moraleja está en no pasar de largo ante el peludo: reconocer su presencia, aunque sea de forma sutil, evita que se estrese innecesariamente.

En definitiva, esta investigación pionera no solo nos da trucos para que nuestros gatos nos hagan caso, sino que ayuda a fortalecer ese vínculo tan especial entre humanos y felinos. Cuanto más entendamos cómo escuchan (y ven) nuestros gestos, más fácil será satisfacer sus necesidades y convivir en armonía con estos seres independientes y fascinantes. Así que, la próxima vez que quieras llamar a tu gato, ya sabes: mezcla gestos con palabras, sé paciente y, sobre todo, ¡no lo ignores!

Mateo Ríos

Mateo Ríos

Me llamo Mateo Ríos y soy redactor en Santa Fe Canal, apasionado por el cine independiente y las series que rompen esquemas. Estudié Comunicación Social en la UNL y desde entonces no he parado de contar historias. Creo que una buena crítica puede hacerte ver una película con otros ojos.

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